martes, enero 30, 2007

Descontento general

Siento ser una vaga y no actualizar más a menudo el blog, pero entre mi poca voluntad y los compromisos sociales...la cosas a anda así de escasita.

Hoy me gustaría hablar de la nueva "plaga" que asola a mi entrono más cercano. Es sabido por todos que el ser humano nunca está completamente satisfecho con su vida, siempre hay algún aspecto mejorable.

Pues últimamente hable con quien hable todo son problemas. La mayoría son respecto al plano laboral: que si mi jefe no sabe gestionar, ¿cuáles son mis funciones en este departamento?, ¿por qué me han traslado o me van a trasladar a la otra punta de mi casa?, ¿cómo es posible que mi gerente aparezca después de comer? y el famoso ¿qué hago yo aquí?. Pequeñas cosas, que se repiten día tras día y van desmotivando hasta al más pintado...sino que baje "Job" y lo vea.

La consecuencia de todo esto es charlas con la empresa, para "pintarles" el panorama e intentar buscar soluciones, lloriquear un poco para ponerlo más dramático...jejeje. Como consecuencia en la mayoría de los casos significa un cambio de cliente o la opción más drástica que es cambiar de empresa.

Por todo esto, os diré que os echaré mucho de menos a los que me dejéis en breve, y los que en breve me darán la noticia, que ha sido muy constructivo compartir este tiempo que nos han regalado con vosotr@s. Espero que la cosa no sea tan drástica puesto que antes de compañeros sois mis amig@s.

3 comentarios:

Martín dijo...

Quisiera transmitir un mensaje de tranquilidad para todas aquellas personas del mundillo informático preocupadas por los problemas que se apuntan en este comentario de Galletitas... ¡No tenéis escapatoria! ¡Eso mismo pasa en tooodas las empresas!

Solución: dejar este trabajo tan gratificante y dedicarse a la cría de mejillones.

galletitas dijo...

Yo kiero eskapar!!!!!!

Zendir dijo...

Martín, me acabas de joder la vida. Yo pensaba poner una frutería...

Me ha hecho gracia que hablando de trabajo, haya salido por ahí el santo Job (¿serendipia?).

Por cierto, que para nada me importaría que me trasladaran a la otra punta de mi casa. En recorrer esos veinte metros tardaría algo menos de la hora que tardo ahora en ir al trabajo.

Y nada, ánimo a todos los que estéis mal por el trabajo. Yo por el contrario soy feliz donde estoy, pagan bien y AMO mi trabajo. Si alguien se lo ha creído que se lo haga mirar...

Ánimo! Pensad que ojalá todos los problemas tuvieran tan fácil solución...